11 de noviembre de 1989. La ofensiva guerrillera

11 de noviembre de 1989Hace exactamente 20 años, estalló la ofensiva guerrillera en nuestro país, recuerdos que han quedado enmarcados por una gran tragedia, donde perdieron la vida miles de personas, militares pero sobre todo campesinos y civiles que nada tenían que ver en el conflicto armado.
En la madrugada de ese día, las balas surcaron el cielo aún a oscuras, y las bombas retumbaban por las calles, intentando unos por su parte poner fin a muchos años de opresión, y los otros intentado evitar que el país quedara en manos guerrilleras.
Así comenzó una nueva historia, que ha quedado marcada en muchos libros y crónicas que han relatado lo que se vivió durante aquellos años macabros, donde la sangre corría por doquier, las montañas de cuerpos sin vida eran carbonizados y el sonido de un avión o un helicoptero desplazándose por los aires era sinónimo de un nuevo día al compás de las armas.
Yo estaba muy pequeño, tenía apenas 8 años, pero aún recuerdo como silbaban las balas que se cruzaban por el techo de nuestra casa, también que en dos casas vecinas un helicoptero dejó caer 2 bombas, hiriendo a la mamá de una amiguita en esos días, cuya familia dejó la casa 2 años después para irse al extranjero y nunca más supe de ellos.
Las noches eran largas, llenas de insomnio, sin electricidad, y con toque de queda desde las 06:00 u 08:00 de la noche, no recuerdo, mientras los soldados del ejército recorrían las calles en búsqueda de los guerrilleros para seguir con los enfrentamientos, sin duda, días de horror que nunca deben repetirse.
Hoy 20 años después, la guerra trajo consigo la paz, la diplomacía, ahora el FMLN ocupa la silla presidencial y dirige nuestro gobierno, quien iba a pensarlo? ARENA es hoy la oposición, algo increíble, pero así fue, después de combatir con las armas ahora el FMLN es una de las fuerzas políticas más importantes que existen en nuestro país, y en lugar de balas se emplean las palabras para dirigir a nuestro amado El Salvador.
Recordar no está de más, pero vivirlo nuevamente, es algo que no se desea ni se quiere, mucha gente murió por defende sus ideales, otros tantos murieron simplemente porque estaban en el lugar y el momento equivocado, pero si algo dejó la guerra, fueron las ganas de lucha que este pueblo siempre ha tenido y el deseo por sobresalir a pesar de de los obstáculos que se enfrenten.
El Salvador es hoy un mejor lugar que hace 20 años, más desarrollado y con mejor estilo de vida -no como el que desearíamos- pero al menos, el estruendo de las bombas y el recuerdo de las balas, quedaron en eso, nada más, en parte de nuestra historia.